El NVR es compatible con numerosos dispositivos de terceros, lo que lo convierte en la solución perfecta para los sistemas de vigilancia que funcionan independientemente del sistema de gestión de video (VMS). Cuenta con una arquitectura abierta que admite acceso multiusuario y es compatible con el protocolo ONVIF 2.4, lo que permite la interoperabilidad con cámaras 4K.